lunes, 1 de agosto de 2016

Historia del Pozo más antiguo de la localidad: El pozo Viejo



El Pozo Viejo en una fotografía de los años sesenta

Orígenes

 

Difícilmente podía haber encontrado la sabiduría popular mejor nombre para este pozo, pues la presencia en sus inmediaciones de cerámicas romanas del tipo “terra sigillata”, el hallazgo de monedas del alto imperio (época de máximo esplendor de Roma), así como su arquitectura y cuidado empedrado interior, nos hablan sin lugar a dudas de un origen romano y nos permiten datar su construcción aproximada entre el siglo I antes de Cristo y los comienzos de nuestra era. El pozo viejo tiene por lo tanto más de 2.000 años de antigüedad, constituyéndose en la obra civil más antigua conservada en Corral de Almaguer y encima en perfecto estado de funcionamiento. Puestos a establecer algunos paralelismos, el pozo viejo sería coetáneo de Julio Cesar, la reina Cleopatra, Herodes el Grande y hasta del mismísimo Espartaco.

 


Fragmento de terra sigillata encontrada junto al Pozo Viejo
Apoyan esta teoría otras dos circunstancias singulares: la primera, el estar localizado en una de las vías de comunicación romanas (calzadas) que procedente del sur se dirigían a las grandes urbes del centro de la península (Complutum, Titulcia, Segóbriga), atravesando el Cigüela por el puente romano situado en el término de Puebla de Almoradiel; y la segunda, el estar dedicado al Dios ibero-romano de las profundidades y las aguas “Airón”, según parece demostrar el hecho de que en la antigüedad a la zona circundante al pozo se la denominara “zona del pozo airón”.

El antiguo Puente Romano sobre el Cigüela en su ubicación original

La calidad, cantidad y constante nivel freático de sus aguas, lo convirtieron desde el principio en una de las principales fuentes de abastecimiento de la villa, siendo, desde la edad media y prácticamente hasta comienzos del siglo XX, el lugar preferido por los aguadores o “azacanes” para llenar los cántaros de agua que más tarde repartían por la población a lomos de sus borriquillos. 




Estructura


Aunque poco sabemos de su estructura interior (al estar en la actualidad cerrado y sin servicio al público), las últimas investigaciones llevadas a cabo por José Luis Mendoza nos hablan del cuidado empedrado de sus paredes, así como de las numerosas reformas sufridas a lo largo de los siglos y el curiosos sistema de arcos de medio punto que, mediante crucería, sustentan el peso de las grandes losas de piedra en las que se encuentran horadadas las ocho bocas que componen su brocal exterior y han dado fama a este pozo a través de los siglos.

Pozos y brocales con cuatro ojos o bocas en la vecina villa de El Toboso 
Ejemplos similares de pozos y con parecidas técnicas de construcción y utilización de arcos de medio punto para sustentar los brocales, podemos encontrar en la cercana villa de El Toboso, donde existe hasta una ruta guiada por este tipo de perforaciones para el suministro de agua de la población, si bien su datación parece estar más cercana a la edad media que a la época romana y el más grande de ellos sólo tiene cuatro bocas.

Curiosidades históricas y anécdotas


Teniendo en cuenta la importancia y valor estratégico del pozo viejo para el abastecimiento y salud de los vecinos de Corral de Almaguer, han sido muchas y por diferentes causas, las limpiezas y drenajes que se le han realizado a lo largo de los siglos, con el objeto de mantener en el mejor estado posible la pureza de sus aguas. En este sentido, debemos recoger que en no pocas ocasiones la causa de la limpieza fue debida a la aparición de algún cadáver flotando en su superficie, bien por causas accidentales o intencionadas. Lógicamente, un incidente de estas características conllevaba la posterior desinfección y cuarentena de las aguas. 

Con los cántaros llenos de agua del Pozo
De entre todas las limpiezas y arreglos llevados a cabo a lo largo de su historia, destaca la restauración integral efectuada por el Alcalde D, Crisanto Ortega a finales de la década de los 50, en la que además de la limpieza de rigor, se saneó y valló la zona adyacente, se construyó una caseta elevada y techada encima del pozo para impedir al máximo la contaminación externa, se taparon los brocales para evitar accidentes y se instaló un sistema de extracción de agua consistente en una noria metálica de cadena, dotada con cangilones del mismo material y accionada manualmente, que vertían al exterior a través de un ingenioso sistema del que podían abastecerse directamente los vecinos. El agua sobrante, lo derramaba sobre una serie de abrevaderos en los que los animales también podían saciar su sed. 

Como anécdota final, recoger una vieja leyenda de la edad media extraída de un viejo libro existente en la parroquia (el nobiliario de los Gascos) que hace alusión a este pozo y dice así: Encontrábase San Vicente Ferrer camino del Corral de Almaguer para convertir a los judíos de esa villa (año 1411), cuando, cansado y sudoroso por la dureza del camino, vino a recalar en un pozo que los naturales de allí llaman el viejo. Confortado de tal manera por la frescura y la dulzura de sus aguas, dijo de su boca:”Te veras apurado pero jamás agotado” 
 
Cuidemos pues el pozo y el entorno para que esa profecía siga siendo realidad


Rufino Rojo García-Lajara (Agosto de 2016)
(Con la inestimable colaboración de José Luis Mendoza)

1 comentario :

  1. Como siempre, muy interesante. Encomiable labor la vuestra, como historiadores de Corral de Almaguer.

    ResponderEliminar